viernes, marzo 26, 2010

Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia

Compañeros y compañeras:

Repudiamos una vez más a la dictadura genocida que aniquiló a decenas de miles de compañeros, dirigentes y militantes obreros y populares. Repudiamos los campos de concentración, la cárcel, el exilio, el secuestro, la tortura, la desaparición y el asesinato, crímenes que comenzaron a ensayarse antes del golpe, en el Operativo Independencia en Tucumán y con el accionar de la Triple A y demás bandas fascistas en todo el país. Repudiamos los vuelos de la muerte en que los secuestrados eran arrojados vivos al mar, la tortura a las embarazadas y el robo y la apropiación de sus hijos.

Repudiamos el modelo político-económico que la dictadura impuso: de enriquecimiento de unos pocos a costa del hambre de muchos, de mayor explotación y liquidación de conquistas de los trabajadores, de entrega, de destrucción de la industria nacional, de brutal endeudamiento externo, de cercenamiento absoluto de las libertades individuales y colectivas, de violación sistemática de todos los derechos.

Denunciamos al poder económico proimperialista, a los banqueros, las empresas y la oligarquía terrateniente que planificaron el golpe; a las patronales y dirigentes sindicales traidores que entregaron cuerpos de delegados como en Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford; a la mayoría de la cúpula de la Iglesia que los bendijo; al poder judicial que los amparó; a los políticos que los avalaron; y a los grandes medios de comunicación que les lavaron la cara a todos ellos.

El objetivo de la represión fue terminar con el amplísimo movimiento popular que se proponía transformaciones sociales de fondo en la Argentina. La dictadura buscó destruir las formas de organización de importantes sectores de los trabajadores y el pueblo: Cuerpos de Delegados, Centros de Estudiantes, organizaciones políticas, barriales, profesionales. Repudiamos la brutal represión, perfectamente planificada, racional y discriminada, que tiene un nombre preciso: genocidio.

Genocidio, así lo hemos llamado durante años, así debemos seguir gritándolo en las calles y así debemos lograr que se lo llame en todas las sentencias judiciales.

Genocidio que desde 1983 se pretendió ocultar detrás de la teoría de los dos demonios, para justificar apenas unos años más tarde, las infames leyes de Punto Final y Obediencia Debida de Alfonsín.

Los años del menemismo garantizaron aún más la impunidad de los represores con los indultos y profundizaron la desocupación, la miseria y el hambre para millones como producto de la entrega de los recursos naturales y del patrimonio nacional, y del remate de la industria.

Nuestro pueblo nunca dejó de luchar: la valiente ocupación de la plaza de Mayo por las Madres durante la dictadura, el reclamo persistente de los organismos de derechos humanos, el imprescindible testimonio de los ex detenidos-desaparecidos, la heroica resistencia de nuestro pueblo, las históricas huelgas, fueron trazando un camino que llegó hasta el multitudinario acto del 24 de marzo de 1996, a 20 años del golpe genocida, y a las inolvidables jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, bisagra que abrió una nueva etapa en la historia de nuestro país.

Con todos estos años de lucha nuestro pueblo destruyó la teoría de los dos demonios, consiguió anular las leyes de impunidad y reabrir las causas contra los genocidas.

La realización de los juicios contra los genocidas es un triunfo histórico del pueblo argentino. Al día de hoy 64 genocidas fueron condenados, otros tantos están siendo juzgados en todo el país, y 634 más ya están procesados. Todos los que estamos en esta Plaza, los miles y miles de compañeros que venimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia, sabemos que este triunfo es producto de la lucha de nuestro pueblo durante más de treinta años contra la impunidad.

Pero es imprescindible señalar:
- que el 10% de los genocidas juzgados fueron absueltos de culpa y cargo
- que 39 represores se encuentran prófugos desde hace años
- que todos los condenados y todos los procesados lo están por un número de víctimas mucho menor al que les corresponde
- que continúan existiendo cárceles de lujo, y que muchos de los procesados están en libertad o gozan de prisión domiciliaria

Pero sobre todo, y con mucha bronca, seguimos denunciando que a casi 7 años de anuladas las leyes de impunidad, la cantidad de procesados es igual a la cantidad de campos de concentración que existieron en nuestro país. Casi 7 años, apenas 1 represor por campo.

Y es importante que denunciemos una vez más cuáles son los motivos de esta situación.

Por un lado, cientos de causas están literalmente paralizadas –en particular en el interior del país- debido a que muchísimos jueces y fiscales provienen de la dictadura o son cómplices, amigos, socios o familiares de los genocidas y no quieren ni juzgarlos ni condenarlos. Nada hace el Gobierno ni sus legisladores para modificar esta situación.

Por otra parte, aún los jueces y fiscales que pregonan su voluntad de hacer justicia, sólo acusan a un puñado de represores en cada causa, aquellos que integraban la cadena de mandos, a los emblemáticos o a los pocos que fueron reconocidos por los sobrevivientes a pesar de las vendas en sus ojos. Ni una palabra dicen de todos aquellos que estuvieron destinados en las dependencias oficiales donde funcionaron campos de concentración y que eran quienes golpeaban, vejaban y torturaban. Nada hace el Gobierno para modificar esta situación.

Tampoco la Secretaría de DDHH aporta a las causas los listados de personal de esos centros que tiene el Estado en sus archivos, ni impulsa el procesamiento de todos, ni denuncia a los fiscales y jueces que demoran las causas. Nada hace el Gobierno para modificar esta situación. La reciente publicidad de los nombres de cerca 5500 agentes de inteligencia del Batallón 601 y de la Fuerza Aérea es también un triunfo de nuestra lucha, y prueba que los archivos de la represión, como siempre hemos denunciado, realmente existen y confirma que aún hoy hay agentes que siguen activos infiltrando las organizaciones populares. Pero con nombres no alcanza! Exigimos que se entregue a la justicia el legajo de cada uno de los represores, y la apertura de todos los demás archivos!

Los hijos de nuestros compañeros, secuestrados con ellos o nacidos en cautiverio y apropiados por los represores y sus cómplices, son otra prueba de que con discursos no alcanza. Más de 400 jóvenes siguen viviendo con su identidad cambiada, desaparecida. La política oficial solo impulsa que quienes duden de sus orígenes, se hagan una prueba genética. Una vez más las víctimas deben hacerse cargo de lo que es responsabilidad del Estado.

Con discursos no alcanza! Y hay un nombre, hoy símbolo, que grita la impunidad de ayer y de hoy en carne viva: Julio López. A 3 años y medio, ni un solo imputado por su secuestro y desaparición. A 3 años y medio, sólo encubrimiento y complicidad. Desarmar la impunidad, construida prolijamente durante años, desarmar el aparato represivo de la dictadura, requiere de mucho más que discursos, requiere de una decisión política que el Gobierno no tiene.

Exigimos: Cárcel común ya a todos los genocidas! Restitución de la identidad a los jóvenes apropiados Aparición con vida de Julio López

Compañeros y compañeras, En todos estos años supimos unir el reclamo de juicio y castigo a los genocidas de ayer con la exigencia de terminar con la impunidad de hoy; con nuestra lucha logramos instalar esta fecha, 24 de marzo, como fecha simbólica de demanda de la plena vigencia de derechos entendidos como una totalidad: libertad, trabajo, vivienda, educación, salud y justicia.

El Gobierno que se autoproclama “defensor de los DD.HH” utiliza una bandera tan cara a nuestro pueblo para enmascarar la impunidad mientras reprime y usa patotas contra los luchadores populares. Denunciamos también la política represiva de Macri y su última adquisición, la picana portátil la policía metropolitana. Exigimos la disolución de esta nefasta institución. Scioli mientras hace campañas para bajar la edad de imputabilidad permite el funcionamiento impune de la policía bonaerense que cada día suma más casos de gatillo fácil. Por su parte los opositores Duhalde, Carrió y Cobos no sólo no se pronuncian contra la impunidad de los genocidas sino que llaman a la reconciliación.

El gobierno avanza día a día en la judicialización y criminalización de toda protesta y usa a los mismos jueces y fiscales a los que nunca les alcanzan las pruebas contra los genocidas, a los mismos que no las encuentran contra los asesinos de Carlos Fuentealba, de Lázaro Duarte y de tantos otros compañeros, pero que son más rápidos que la luz para procesar a los que luchan. Con la lucha hemos logrado la absolución de obreros ferroviarios, estudiantes y trabajadores desocupados. Repudiamos la reciente condena de Juan Carlos Beica por denunciar la agresión del Estado de Israel contra el pueblo palestino. Hoy son más de 4.000 los compañeros con causas abiertas y juicios en marcha. Y de cada conflicto abierto surgen nuevos procesados.

Sigue en pie la llamada “Ley Antiterrorista”, herramienta para reprimir al pueblo y sus organizaciones exigida por el gobierno norteamericano.

Por otra parte:
- el gatillo fácil sigue cobrándose la vida de miles de jóvenes de los sectores más desposeídos, y se profundiza la criminalización de la pobreza;
- Luciano Arruga lleva más de un año desaparecido, y los responsables continúan impunes;
- las muertes en las comisarías y las cárceles son moneda corriente;
- en los secuestros extorsivos, en los crímenes del narcotráfico, en la trata de personas, y en la mayoría de los delitos más violentos, siempre están involucrados miembros de las fuerzas represivas, y tras bambalinas actúan los sectores que hacen negocios en complicidad con el poder;
- La “Gallega” Germano sigue privada del derecho de salidas.
- Romina Tejerina sigue presa después de 7 años y 2 mujeres humildes mueren por día por abortos clandestinos.

Denunciamos el encubrimiento de los diferentes gobiernos a las fuerzas de seguridad que participaron en la masacre impune de la AMIA, y que siguen cerrados los archivos secretos del Estado para evitar una investigación independiente. Permanecen impunes los responsables políticos de la masacre de Cromagnon que costó la vida de 194 jóvenes, muertos por la corrupción de empresarios y funcionarios públicos.

Por todo esto, exigimos: No a la criminalización de las luchas! Amnistía o desprocesamiento a los luchadores populares!! Basta de gatillo fácil! Aparición con vida de Luciano Arruga!!

Este año, se disparó la inflación que aumenta día a día las penurias de nuestro pueblo. Salarios depreciados, tarifazos, despidos y suspensiones, son consecuencia de la política que el gobierno y las grandes patronales imponen para descargar la crisis sobre los trabajadores y el pueblo, sin tocar a los verdaderos responsables, que se enriquecieron durante todos estos años. La desocupación y la miseria vuelven a crecer violentamente. El precio de la canasta familiar se aleja cada vez más de las posibilidades de la mayoría de los trabajadores.

Los más amplios sectores de nuestro pueblo responden con la lucha y con nuevas formas democráticas de organización. Durante el último año, los trabajadores ocupados y desocupados fueron los protagonistas principales. Los trabajadores de Kraft–Terrabussi que enfrentaron a la empresa monopólica yanqui y que concitaron la solidaridad en todo el país, reafirmaron el camino de defensa de sus derechos y de recuperar conquistas históricas perdidas en los últimos años.

De la mano de los triunfos logrados en la lucha contra la impunidad, un profundo proceso de recomposición se viene gestando en el movimiento obrero. Miles de trabajadores en todo el país están dando un paso adelante, se organizan, luchan por salarios dignos y en defensa de los puestos de trabajo, enfrentan a los dirigentes sindicales traidores, para recuperar cuerpos de delegados y darse formas de organización democráticas. Los trabajadores de subterráneos de Bs As conquistaron en el marco de su lucha nuevas formas de organización que hoy se expresan en un sindicato.

El movimiento de trabajadores desocupados sigue en la calle exigiendo trabajo genuino para todos sin clientelismo. Los obreros rurales pelean por salarios y por la liquidación del régimen de trabajo agrario de la dictadura, los pueblos originarios por la tierra, los campesinos para no ser expulsados de sus tierras. La lucha de los jóvenes crece día a día, y los estudiantes se movilizan por mayor presupuesto y en defensa de la educación. Se han puesto de pie los docentes, los trabajadores estatales para enfrentar la política de destrucción de la salud y la educación pública. En la Ciudad de Buenos Aires, en particular, los trabajadores de la salud y la educación junto con los estudiantes y movimientos barriales enfrentan todos los días la política fascista de Macri que se propone liquidar conquistas económicas, sociales y democráticas de nuestro pueblo.

Para frenar el proceso de avance de las luchas, el gobierno de los Kirchner reprime no sólo con las fuerzas de seguridad, sino que sigue usando su ’marca registrada’: las patotas mandadas por las patronales y los dirigentes sindicales amigos del Gobierno, como en el caso de subterráneos de Bs As.

Por eso decimos: Basta de inflación, despidos y patotas! Aumento de salarios acorde a la canasta familiar! Trabajo genuino para todos sin clientelismos! Reinvindicamos y apoyamos todas las luchas de los trabajadores ocupados y desocupados!

El gobierno, en vez de usar las reservas para resolver las necesidades urgentes de nuestro pueblo, las destina para pagar la ilegítima y fraudulenta deuda externa, contraída por la dictadura y aumentada por todos los gobiernos posteriores.

El gobierno y la oposición de derecha disputan, pero todos acuerdan en pagarla.

En el mismo sentido, los Kirchner siguen entregando el petróleo, el gas, la minería y demás recursos naturales, a los monopolios imperialistas y a sus amigos y testaferros. La lucha del pueblo de Andalgalá desenmascara esta política.

El gobierno miente porque: Llama desendeudamiento al pago de la deuda externa a costa del hambre nuestro pueblo. A la inflación la denomina simple reacomodamiento de precios. Y a la brutal entrega de nuestros recursos naturales, la traduce como inversión para incrementar el círculo virtuoso de la economía

Exigimos: No al pago de la deuda externa! No al saqueo de los recursos naturales! Fondos inmediatos para vivienda, trabajo, salud, educación!

Reafirmamos: Fuera ingleses de nuestras Malvinas. Exigimos al gobierno que deje de negociar con las petroleras inglesas expoliadoras.

Nuestra lucha es parte de un torrente, una tempestad de puebladas y rebeliones que recorre América Latina. Los pueblos se han puesto de pie a lo largo de todo el continente en defensa de sus derechos, por la libertad y contra el imperialismo.

Repudiamos el golpe en Honduras y denunciamos las elecciones truchas. Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Haití y exigimos el retiro inmediato de todas las tropas de ocupación. Nos solidarizamos con el pueblo chileno, y repudiamos la militarización del país.

Honrando la histórica hermandad latinoamericana decimos: Fuera el imperialismo de América Latina!

Compañeros: Nuestro pueblo sigue luchando en defensa de sus derechos. Cada día son más los que se movilizan y cada conquista estimula nuevos reclamos. Cada injusticia, cada derecho violado genera una respuesta popular.

Ante nuestros 30.000 detenidos-desaparecidos nos comprometemos a seguir dando nuestro Presente en la lucha hasta conseguir que sus sueños se hagan realidad, una Argentina liberada de la opresión imperialista y de la explotación. En ese camino, sorteando todos los embates, estuvimos, estamos y estaremos cada 24 de marzo en esta Plaza.

Por la Memoria, la Verdad y la Justicia. 30.000 compañeros detenidos desaparecidos Presentes!!!!!!
ENCUENTRO MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

No hay comentarios.: